Contactenos | Ayuda
 
  Inicio |  Iniciar sesiónRegístrate: para recibir nuestros boletines y participar en los foros
Archivo de temas
Temas psicológicos
Preguntas y respuestas
Mente positiva
¿Quienes somos?
Vladimir Gessen
Maria M. de Gessen
Tienda para todos
Tienda de salud y bienestar
Inicio > Preguntas y respuestas

No se como Besar

Apreciados doctores Gessen:



Me resulta incómodo y hasta me siento estúpido consultando esto. Ocurre que tengo 16 años, estudio 4to. año de bachillerato y, como es normal, siento que me enamoré de una compañera. Ella me mira, se sonríe conmigo, pero no me atrevo a acercarme. Sé todo lo que le podría decir y estoy casi seguro de que aceptará salir conmigo. El problema es que nunca he tenido una relación. Mis padres nunca conversan conmigo respecto al sexo. Además, me han inculcado que tocar o besar a una muchacha no es bueno a mi edad, y que se debe respetar creando distancia con las demás personas. A pesar de tener bastante información sobre las relaciones sexuales, las posiciones y todo eso, aunque muchos no lo crean, no sé cómo besar o acercarme. Me preocupa salir con esta persona, estar en el momento adecuado para besarla y no saber cómo hacerlo.

Sé que no es un tema muy común, pero pienso que debe existir alguna manera de explicar el proceso o el acto de besar.
Gracias por su ayuda...
Alberto.

Apreciado Alberto:



Uno de los mejores caminos de expresar cariño, atracción o deseo, se centra en el contacto táctil. Las caricias, los abrazos y los besos, son las maneras que las personas utilizan para exteriorizar su afecto. Muchas veces, encontramos que se nos hace más fácil acariciar con palabras o actos. Esta forma de expresión, sin dejar de ser auténtica y sincera, tiene sus implicaciones. La persona que lo recibe puede que no entienda qué es lo que se le está intentando transmitir. Podría pensar que es sólo una manera de ser y no sentir que, en realidad, se está intentando expresarle cariño. Por ello, es necesario tocar a las personas, palparlas, sentirlas. De esta forma, no quedará la menor duda de que se está diciendo aquello que en verdad se siente y sin palabras.

El Miedo



Un gran número de personas, en el momento en que sienten la necesidad de tocar o besar a otro, sienten un gran temor. Sobre todo a ser rechazado por la pareja. Este miedo, a pesar de ser una sensación natural en todo ser humano, puede disminuirse progresivamente. El punto es atreverse. Los psicólogos conductistas señalan que cualquier tipo de fobia, en este caso, al contacto corporal, se puede variar gradualmente. Poco a poco, la persona debe ir haciendo ejercicios en donde se enfrente a aquello que le causa temor. En la medida en que observa que esta conducta no le trae consecuencias graves, irá perdiendo ese sentimiento de temor hasta lograr su objetivo.

La Formación



Aún en nuestros tiempos, encontramos que existen tabúes. Para algunos padres y de acuerdo a algunos principios religiosos, las caricias, los besos y el tacto en sí, no son buenos en la adolescencia.. No hay que olvidar que en los Libros Penitenciales de la Iglesia Católica, en donde se establecían los castigos religiosos ante los pecados, los delitos sexuales eran más del 66 % de los pecados conocidos. Por ejemplo, se penaba con 7 años de ayuno la masturbación femenina y entre 12 a 15 años, la masculina. Ahora, los castigos religiosos son más discretos, pero todavía algunas actividades sexuales se consideran pecados, en algunas religiones, aunque sean veniales. Por ello, en alguna medida, los consejos paternos son algo así como que debemos actuar como personas decentes, no tocar mucho al otro, etc. Por ello, a veces nos da temor la necesidad de contacto.

Desde el punto de vista instintivo, todos necesitamos establecer vínculos con otros. Los amigos, los familiares y la pareja son fuentes de vida. La carencia de contacto social, a la larga, frustra a las personas.

La cultura, suele imponer formas de comportamiento que, a veces, no son las más sanas. Impedir, suprimir o vetar la posibilidad de conocer al otro por medio del tacto no es recomendable. Los padres, muchas veces posesivos, castradores y, sobre todo, celosos, tienden a equivocarse y crear en sus hijos sentimientos de culpa, si se les ocurre siquiera pensar en besar o tocar a alguien del sexo opuesto. Las consecuencias son múltiples. Crecen niños inseguros, asustados, con sentimientos de culpa ajenos, con remordimientos y mucha rabia. Tienen problemas de relación, y eso que les fue prohibido es un asunto oscuro que no logran comprender. Es decir, no entienden las razones por las cuales es malo acercarse a los demás y es por ello que intentan zafarse de tales pensamientos, promoviendo acciones en contra de lo que les inculcaron sus padres.
Lo sano, lo idóneo, consiste en satisfacer aquello que sentimos como necesidad. Negarse la posibilidad de utilizar el tacto como mecanismo de acercamiento producirá personas secas, frías.
    

El Beso



Los estudios realizados referentes al lenguaje corporal, señalan que una de las partes más sensibles del cuerpo humano es el área de la boca, específicamente, los labios. En ellos se encuentran receptores muy sensibles, los cuales tienen la capacidad de discriminar de manera muy minuciosa cualquier objeto externo que los toque.
Cuando dos personas se atraen, esperan con mucha ansiedad el momento en que se puedan besar. El contacto entre los labios induce a un estado de plenitud total, ya que es la mejor forma de saber lo que el otro siente hacia uno.
Investigaciones realizadas recientemente en la Universidad de California, afirman que cuando dos personas se dan un apasionado beso, ocurren cambios bioquímicos. Estas variaciones son las que permiten que las personas se sientan excitadas, atraídas y totalmente alegres. Una persona que besa a otra y no siente nada más que el contacto de los labios, posiblemente no percibirá grandes cambios en su estado anímico. Esto sería una clave para descartar la posibilidad de sentir atracción o amor por la otra persona.

¿Cómo aprender a besar?



Desde que los niños son muy pequeños, experimentan gran placer al meterse objetos en la boca. En las etapas por las cuales atraviesa el infante, hay una fase oral. En este período, el lactante busca introducirse en la boca cualquier tipo de objeto. Esto, como señalamos, le provoca sensaciones muy placenteras. Cuando este niño pasa esta etapa y logra comprender que no todo se debe llevar a la boca, encuentra que, dentro de las relaciones humanas, estas mismas necesidades se pueden satisfacer por medio del beso. Sin embargo, nadie le enseña ni le informa sobre la manera en que se suele besar.
Aprender a besar es como aprender a manejar bicicleta. Ocurren intentos frustrados, se vuelve a intentar y, finalmente, nunca se olvida. El primer requisito es sentir la necesidad o el deseo de hacerlo. En caso de lo contrario, si no existe estimulación previa, no se conseguirán grandes resultados. En segundo lugar, hay que armarse de valor y seguridad. El miedo a la primera vez y la sensación de no poder hacerlo deben ser apartadas o, por lo menos, disimuladas. Se debe iniciar un espacio exploratorio; luego, comenzar a besar a la otra persona en los pómulos, cuello u otras zonas cercanas a los labios. Esto produce mayor seguridad. Se deben rozar los labios de la otra persona. Este primer contacto generará los primeros cambios químicos y, a la vez, aumentará las ganas de hacerlo. El tercer paso, es iniciar el conocido "beso francés"; aquí, la lengua penetra en la boca de la otra persona y viceversa y ambas realizan movimientos repetidos. Besar no es una ciencia, es un arte. Por ello, la capacidad de imaginación, inventiva y creatividad, son los principales elementos para besar bien.
Si el temor es más grande que el deseo, se puede acudir a prácticas con uno mismo. Colocar los labios en la mano, presionarlos contra ésta y realizar los movimientos indicados, podría significar una buena maniobra para, posteriormente, besar a una persona real.

Te deseamos el mejor de los besos cuando te atrevas y descubras que lo puedes hacer muy bien.


Copyright © 2003