De nada, Ninfa, te dejo este articulo creo que te ayudara un poco a comprender por lo que estas pasado. Espero te ayude y que te sientas un poquito mejor.
Saludos.
Chantal.
Fases del duelo.
Para poder resolver adecuadamente el proceso del duelo, de la muerte de un ser querido, es necesario e indispensable pasar por la siguientes fases de elaboración.
1.- Aceptar la muerte del ser querido
Justamente después de conocer la muerte de alguien importante en nuestras vidas puede aparecer un sentimiento de incredulidad, algo dentro de nosotros que nos dice que es imposible que eso haya ocurrido, pero resulta tan fuerte que incluso aunque lo estemos viendo lo seguiremos negando.
Esto es un proceso que utiliza el cerebro para no sufrir. Cuando él estima que el dolor puede tener una intensidad superior a lo que se puede soportar puede reaccionar de este modo. Otras formas de evitar ese dolor es provocando desvanecimientos en la persona, por eso muchas veces vemos como familiares y amigos se desmayan ante tanto dolor, porque no pueden soportarlos, es tal la amargura, el abatimiento, el dolor que su cuerpo reacciona de este modo.
A pesar de todo el dolor que estemos experimentando debemos tratar de aceptar que esa persona ya no está entre nosotros, porque es la única manera de poder continuar nuestra vida además de ser la realidad por muy cruda que nos resulte y no podemos cambiarla.
2.- Asumir el desgaste y las emociones que esa muerte genera.
La teoría, como casi siempre, puede resultar fácil pero la práctica no lo es tanto. En este momento de pérdida tan importante se suele dejar de comer, de preocuparse por uno mismo y hay un acusado abandono de la persona que está sufriendo. Lo ideal es que nos hagamos una idea de las dimensiones que la tragedia nos está provocando, de este modo podremos tratar de controlarlas de alguna manera. Debemos asimilar el dolor y para ello lo mejor es sacarlo de dentro, expresarlo del mejor modo que podamos, hablando, llorando.porque sino terminará por consumirnos poco a poco.
3.- Adaptarse a la ausencia del ser querido, aprender a vivir sin él.
Tras un acontecimiento de esta índole debemos darnos cuenta que le vida sigue, que no se para en ese fatídico día, por ello debemos continuar nuestra rutina diaria de este modo sobrellevaremos el dolor. No podemos quedarnos estancados sino que seremos fuertes y aprenderemos a vivir con esta ausencia.
4.- Interiorizar la muerte como algo más que forma parte de nuestras vidas y de este modo poder rehacer nuestra vida.
Una vez asimilado el hecho de lo ocurrido y de que no volveremos a ver a esa persona, comenzaremos a vivir nuestra vida lo mejor posible, para ello es bueno estar activo, salir a la calle, distraernos, ocupar todo el tiempo posible del día.
Las actividades que realicemos cuanto más involucrados estemos mejores resultados nos darán.